El estudio de seismos en los proyectos de restauración monumental.
Al hilo del trágico acontecimiento de ayer en Lorca quiero comentar que, desde hace un tiempo, cuando realizamos los estudios para la elaboración del proyecto de restauración de un monumento, solemos comprobar que algunas de las alteraciones que se evidencian hayan podido ser producto de la repercusión de un movimiento sísmico del pasado. En tal sentido nos encontramos con referencias, las más de las veces orales transmitidas a lo largo de varias generaciones, que en algunos casos pueden ser confirmadas y nos ayudan a entender la evolución del inmueble.
Esto fue lo que nos sucedió en el estudio que realizamos para el proyecto de la iglesia de la Concepción de Alhama de Murcia, edificio basado en una ermita cuya fundación, relacionada con la orden franciscana, tiene su origen en 1627. La tradición oral nos hablaba de la afectación del conjunto con motivo de un seísmo, que afecto gravemente a la estructura de la iglesia y posiblemente de ahí la pérdida de las bóvedas de la nave central; aunque no hemos podido saber si hemos de remontarnos a la serie de terremotos, que produjeron un auténtico cataclismo, en Lorca entre el 10 de agosto y el 5 de octubre 1674, del seismo que afecto a Murcia y su entorno el 1 de noviembre de 1755, de la serie de movimientos de diciembre de 1819 o del periodo sísmico entre 1855-56, que se ve reflejado en las actas capitulares del Ayuntamiento de Alhama de Murcia[1], siendo los más importantes los del 11 y 23 de noviembre de 1855, con una orientación de E. a O., partiendo al parecer de Punta Inchola y propagándose por la falda del Carrascoy hasta Librilla y Alhama.
Aunque a veces, y a las fotos me remito, los destrozos que no causaron los terremotos pasados, los hicimos con la propia acción humana. Puntualizar que nuestro trabajo en este caso se limitó a la redacción del informe histórico y técnico.
Imagen de archivo de mediados del S.XX.
Imagen de su aspecto actual, poco que ver con aquella humilde ermita.
[1] ARCHIVO MUNICIPAL DE ALHAMA DE MURCIA. Actas y acuerdos de 1846 a 1855. Leg. 197, sesión del 11 de noviembre de 1855.

Cata dijo
Quizás ahora sea más espaciosa y moderna, pero es una pena que no se haya conservado tal cual era, una cosa es restaurar para la conservacion, y la otra destrozar. No veo que este edificio haga honor al nombre de ermita en la actualidad... Antes, humilde si era, pero hermosa de veras.
Besos
13 Mayo 2011 | 11:16 AM