RESCATANDO DEL OLVIDO.
Finalmente el propietario del "Bodegón" acepto nuestra propuesta y pudimos rescatar la pintura oculta durante años, ya comentamos que por desgracia se encontraba recortada, pero aun así es infinitamente más valiosa que la que hemos tenido que sacrificar, pues se trata de un original y no de un "repristino" con intencionalidad falsificadora.
De esta imagen, casi surrealista, se consiguió ir levantando toda la capa pictórica superpuesta hasta recuperar la oculta.
Al margen del evidente y perjudicial recorte de la obra, las pérdidas sobre el original no eran especialmente significativas.

FICHA TÉCNICA.
Obra: Pintura de caballete.
Título: SAN ANTONIO DE PADUA.
Autor y época: Anónimo, escuela española, S.XVI-XVII.
Medidas: 69,00 X 50,02 cm. sin enmarcación.
Técnica: Óleo sobre lienzo de lino de trama gruesa.
Características: Analizada la obra, a pesar de encontrarnos frente a un recorte de un cuadro de mayores dimensiones, hay ciertos rasgos en la misma que nos inclinan a una datación próxima a los últimos años del S. XVI y los primeros del XVII. Sin duda estamos frente a un ejemplo claro de la pintura derivada de la Contrarreforma (1563), época en la que el tema religioso es ya absolutamente predominante en el área de influencia católica. Entre las características que marca este momento están la contención formal, la imposición del realismo y el decoro tanto en los ademanes como en los atuendos, la representación fiel de la iconografía, lejos de anécdotas locales, en un intento de atemporalidad de las imágenes representadas, buscando con ello incitar a la oración y la piedad a los fieles. Sobriedad y contención que lleva a finales de siglo XVI a una cierta mediocridad en la producción pictórica española, aunque no por ello hemos de minusvalorar la pieza que nos ocupa, pues cuenta con todos esos rasgos representativos del momento y una cuidada ejecución formal, aunque por desgracia mermada al haber sido reducido su tamaño original.
La belleza de los rasgos del santo, su dulzura y serenidad, perfectamente transmitida a través de esta imagen, sin aditamentos que distraigan su contemplación, con un fondo de paisaje tan neutro como el sencillo cielo, consiguen la intención del autor de atraer al espectador y promover en el un sentimiento de austeridad, paz y recogimiento.
No es posible hacer una atribución a autor conocido, pero es muy probable que estemos frente a una obra del círculo de alguno de los pintores que en los últimos años del XVI marcan las pautas a seguir en el arte español y más concretamente en el área castellana. Su análisis comparativo con algunos de ellos nos ha llevado a apreciar cierta similitud formal con obras de Juan Correa de Vivar , Diego de Aguilar o Francisco de Comontes, este último con seguidores directos como Blas de Prado (Toledo, c. 1545- id., 1592).
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candela-mimundo dijo
Es impresionante el resultado final.
El porque de pintar encima de esta obra es todo un misterio, tal vez para salvar el cuadro de una época oscura de esta Historia nuestra.
Maravilloso trabajo.
Besos
20 Febrero 2011 | 09:12 PM