RESTAURACIÓN DE UNA VIDRIERA DE HERNÁNDEZ CARPE
FICHA TÉCNICA:
Obra: Vidriera.
Título: Sin título.
Autor y época: Antonio Hernández Carpe. Espinardo, Murcia 1923- Madrid 1977. Fecha (según fuentes) octubre de 1959.
Ubicación original: Gran Vía, 9 de Murcia, antiguo Banco Exterior de España.
Medidas: Con perfilería metálica 2,50 X 2,10 m.. Perfilería de hierro 0,02 m. de frente y 0,04 m. de fondo
Técnica: Composición decorativa de vidrios de distintas texturas y colores sobre dos superficies de vidrio liso, no cuenta con emplomado. Perfilería metálica en hierro.
Estado en que nos encontramos la obra.
Clasificar y numerar las escasas piezas que se habían mantenido en su sitio, fue útil para arrancar la recomposición de la obra sobre los nuevos cristales de soporte.
Lo que nos quedaba de original, la parte más difícil fue saber a que tipo de vidrio correspondían las faltas.
Proceso de colocación, montada sobre nueva estructura de acero.
La vidriera colocada, una vez restaurada, con luz interior.
Antonio Hernández Carpe (Espinardo, Murcia 1923- Madrid 1977) prolífico artista murciano de la denominada Generación Puente.
Recientemente ha sido restaurada por los técnicos de ASOARTE la vidriera que preside la entrada del edificio de Gran Vía nº9 de Murcia, antiguo Banco Exterior de España; un auténtico puzzle de complicada recomposición, por su grado de deterioro, el carácter abstracto de la obra, la dificultosa visualización de las fotos previas a su desmontaje y la técnica empleada originariamente para su ejecución, en la que los vidrios de colores se encajaban con la simple sujeción de un adhesivo entre si, sobre los dos grandes cristales que a modo de sándwich los sostenían.
Al exterior, en la calle que enlaza la Gran Vía con la plaza de Santa Catalina, otras vidrieras de similares características embellecen la fachada, por desgracia, y a pesar de que era una gran oportunidad la apertura de un comercio de moda en el local al que dichas vidrieras vuelcan su luz, no han sido integradas en la ornamentación del mismo, quedando discretamente opacas, un tanto ruinosas y sin sentido en su ubicación original, esperando que en otro momento se puedan recuperar para uso y disfrute de clientes y viandantes.
Las vidrieras exteriores del edificio, de momento sin restaurar.
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candela-mimundo dijo
Una verdadera belleza. Siempre me han encantado las vidrieras, hacen que la luz que se filtra a través de ellas sea pura magia.
Una verdadera obra de arte, tanto la propia obra, como vuestro trabajo.
Besos
9 Noviembre 2010 | 09:06 PM