GUARDAMAR II: SANTA LUCÍA.
FICHA TÉCNICA.
Obra: Escultura.
Título: Virgen del Rosario o Santa Lucía.
Autor, época y estilo: Anónimo, últimos años del siglo XVI o principios del XVII.
Tipo de soporte o material y técnica: Talla en madera, policromada y estofada sobre oro fino.
Dimensiones: 67,5 X 24,00 X
Lugar de procedencia y ubicación actual: Iglesia Parroquial de Guardamar del Segura (Alicante).
Duración de la intervención: De octubre de
Estado inicial: Muy deficiente.

- Repintado completo, con policromías inapropiadas. Bajo estos quedan bastantes restos de original para su recuperación.
- Degradación y pérdida de parte de la peana.
- Pérdida de los ojos originales.
- Lleva añadidos que deforman la visión del conjunto, como la tela del escote, los abultamientos laterales del cabello, o la propia corona, en un afán de transformarla como Virgen de estilo barroco.
- Fuerte infestación de xilófagos.
Detalles de la eliminación de los repintes añadidos.

PROCESO DE RESTAURACIÓN:
- Eliminación de repintes generalizados.
- Eliminación de elementos añadidos en época posterior.
- Desinsectación de la obra.
- Limpieza de policromías originales.
- Consolidación de las mismas.
- Modelado y retallado de faltas, incorporación de molduras en peana.
- Inserción de ojos de vidrio.
- Estucado de faltas.
- Embolado de zonas a dorar.
- Dorado de peana y resanado de pérdidas en zona de ropajes con oro fino de 23 ¾ k.
- Bruñido del dorado.
- Reintegraciones de carencias en policromías y protección.
- Patinado de las policromías.
- Limpieza y restauración de la corona de plata.




La nueva imagen de la talla, la posición de sus manos y su expresión en el rostro nos lleva a pensar que la advocación a la que fue destinada en un principio no era de la una Virgen, sino la de una santa mártir, habiendo perdido sus atributos del platillo con los ojos y la palma de martirio, que se han repuesto posteriormente. A través de un análisis comparativo llegamos a la conclusión de que podría corresponder a Santa Lucía, lo que se ve apoyado por el hecho de que en tiempos hubo en Guardamar una ermita, junto a un pequeño hospital, dedicada a esta advocación. Posiblemente estamos frente a la titular de la misma, dada la antigüedad de la obra.

