LA IMPORTANCIA DE LOS INFORMES TRAS UNA INTERVENCIÓN.
La anécdota del día en el taller ha sido la polémica suscitada a la recogida de una obra, y esta polémica ha surgido en el momento de no ser reconocida por la propiedad como la obra original que entró a nuestros talleres. Es curioso pero, en casi veinte años de experiencia profesional, es la primera vez que me pasa, aunque siempre lo he tenido muy presente y por ello se adjunta un informe con todo lo relacionado con la obra y su proceso, incluida la documentación gráfica del mismo.
A veces la memoria nos juega malas pasadas, incluso a los técnicos que estamos trabajando sobre una pieza, por lo que solemos realizar una fotografía o un reportaje de esta en cuanto nos la depositan para su restauración, recurrir a la imagen original, por distorsionada que esté al inicio de los trabajos, es siempre clarificador.
Un cuadro, en este caso un retrato no demasiado antiguo (1954), que ya había sido intervenido en 1969, al que teniamos que levantar una gruesa capa de barniz ligeramente teñido, con seguridad de la época de su anterior intervención y como medio de disimular los repintes aplicados sobre el mismo, evidentemente también oxidado por el paso del tiempo y proceder a la eliminación de una incorrectísima forración por el reverso con esparadrapo, que estaba provocando mas de un problema de deformaciones, para reentelar adecuadamente. Tras la limpieza, la propietaria se asombra ante la nueva imagen de la obra y dice que no es la misma que ella había traido, que ella no la recordaba así y que "nunca" se le había hecho una restauración con anterioridad. Menos mal que ahí estaban las fotos de todo el proceso y que finalmente hemos podido refrescar su memoria, pues una afirmación de esa índole es absolutamente demoledora, si se dice en determinados ambientes no acostumbrados a este tipo de trabajos, y puede dar al traste con el prestigio profesional de un equipo serio y responsable; lo más curioso es que no llegan a pensar en algo tan simple, como puede ser evaluar el valor real de la pieza y lo que puede costar hacer una nueva para dar "el cambiazo", ¿que podriamos nosotros ganar con ello, si su valor no supera en ningún caso el de nuestro trabajo?...
Un ejemplo, que tiene en común con el caso que nos ocupa la falta de calidad y escaso valor de la obra. ¿Realmente duplicar esto podría ser un beneficio para alguien?

ANTES DE LA RESTAURACIÓN
OBRA RESTAURADA


faustina dijo
Desde luego despúes de vuestro trabajo sí que ha ganado la obra. No entiendo que quería la propietaria. Sí que parece otra obra distinta pero mucho mejor. Tienes que tener cuidado con los cambios de imagen, como los cirujanos plásticos, porque sobre gustos no hay nada escrito. Ah! y ¿firmais los restuaradores vuestro trabajo? Es que puede ser en algunos casos, como el que vemos en la entrada esta, que la pieza correspodiete gane en todos los sentidos.
Una pregunta: ¿peritais falsificaciones de obras? Yo como siempre con mi trabajo en la mente, aunque sea para hablar de arte.
Faustina
12 Septiembre 2008 | 12:19 AM